¿Cómo evolucionan los trastornos venosos?
Lo que inicia como varices puede escalar rápidamente hacia una insuficiencia venosa crónica si no se recibe tratamiento. El estancamiento sanguíneo no solo genera edema en piernas, sino que predispone al paciente a eventos graves como la trombosis venosa profunda o la tromboflebitis. Si estas condiciones dejan secuelas, aparece el síndrome postrombótico, una etapa donde el tejido se debilita hasta formar úlceras venosas de difícil cicatrización. Asimismo, es vital descartar que la inflamación no provenga de un linfedema o de malformaciones vasculares congénitas que alteren la dinámica del retorno.